*Este es uno d elo primeros fics que he escrito y lo publiqué en una página. Si por un casual dais con él, sabed que no lo estoy robando de nadie (hasta el nick es el mismo).
Titulo: En la oscuridad todos los gatos son pardos
Tipo de fanfic: FO
Autor: Nappo
Serie: ninguna
Pareja: Es yaoi
Genero: drama-acción
Advertencia: Muerte de un personaje y Lemon
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Era ya muy entrada la noche, un bulto se revolvía bajo las sábanas de una pequeña cama y de vez en cuando refunfuñaba. El joven salió de la “crisálida” que había formado con las sábanas y observó el reloj de mesa esperanzado: las 5:00. Suspiró y volvió a rotar sobre su costado, dando la espalda al reloj. No podía dormir, desde hacía varios días algo perturbaba sus sueños.
Cerró los ojos con fuerza y trató de luchar vanamente contra el insomnio. Visualizó en su imaginación la imagen de una valla y un corderito con lana esponjosa saltando la valla. Empezó a contar los corderitos, uno, dos, tres… al llegar al cordero numero veintitrés, empezó a dolerle la cabeza y se incorporó bruscamente apretando el puño. “Mierda, ya no sé que hacer… sino me duermo ahora, mañana tendré un sueño terrible”, pensó con agonía y volvió a mirar el reloj: las 5:45. Otro suspiró salió de sus labios y se levantó en silencio.
Caminó por la habitación, buscando el modo de distraerse y que poco a poco le entrara el sueño. Caminó hacia el cuarto de baño y se lavó la cara, aunque eso lo único que haría sería despertarle más… mantuvo la mirada fija en el espejo, observando con detalle las facciones de su rostro. Sus cabellos eran del color del fuego, ligeramente cortos y desordenados. Sus ojos tenían un color celeste, que a veces podían verse verdes y su piel era bastante pálida, como si siempre estuviese enfermo.
Se alejó del espejo, y regresó a la habitación, centrando la mirada en el ordenador que había en su escritorio. Cerró la puerta y encendió el trasto, desconectando el audio con rapidez. Se metió en internet y tecleó la palabra insomnio en google. Varias páginas aparecieron, la primera fue wikipedia y luego páginas de universidades, foros y demás sitios que informaban sobre la palabra insomnio. Pasó por alto muchas páginas, cuando de pronto su atención se detuvo en una: un foro que trataba de consejos. Leyó con atención un post de una persona en su misma situación:
Yoru dijo: “Estoy desesperado, hace tiempo que no puedo dormir, me paso las noches en vela y las mañanas durmiendo. Pensé que sería a causa del estrés, pero últimamente mi vida es muy tranquila. Puedo asegurar que mi carencia de sueño no es porque haya pasado un suceso trágico en mi día a día, pues como he dicho soy alguien bastante normal… por favor, ¿alguien puede echarme una mano?”
Nadie había contestado al post y dentro de poco cumpliría la semana. Misteriosamente el corazón del joven comenzó a latir con fuerza, pues encontró a alguien que estaba igual de desesperado como él. Un impulso saltó en su cabeza y le obligo a escribir una contestación, tal vez el tal “Yoru” no volviera a aparecer y no leyera la respuesta, pero eso no le molestaba, tan sólo quería exponer su mismo problema y comprender que él no era él único que no dormía esa noche en Tokio.
Se registró en el foro y pensó un instante el Nick. Nunca antes había entrado en esos sitios y nunca había pensado en ocultar su identidad, meditó el nombre de “Yoru” (noche), ¿Qué tal si él se ponía “Hinode” (amanecer)? Sonrió divertido y registró ese Nick. Una vez que le permitieron postear, buscó de nuevo el post de Yoru y cliqueó en el botón Reply.
Pensó durante unos instantes la respuesta, volviendo a repetirse la estupidez de sus actos, pero consolándose en que tampoco tenía mejor que hacer. Escribió con rapidez y tratando de que las teclas no sonaran mucho en el silencio de la habitación. Finalmente publicó el post y volvió a leerlo una vez se publicó:
Hinode dijo: “Te comprendo Yoru. Lamento no poder darte un consejo, porque yo tampoco puedo dormir desde hace tres días. Soy un estudiante y no llevo una vida ajetreada, tengo una familia normal y voy al día con los exámenes. No entiendo que es lo que me ocurre, pero cuando intento dormir, el sueño se niega a aparecer y me desespera… he ido ya a un psicólogo y me dijo que no luchara contra el insomnio, que simplemente me levantara y no me obligara a mi mismo a dormir, porque eso sería peor. Bueno, pues aquí estoy, me alegró mucho saber que no soy el único ^-^ Espero que hayas solucionado tu problema y si es así pásame la fórmula del sueño xD. Bueno, lo dicho Oyasuni!(Buenas noches)”
Volvió a sonreír y asintió con la cabeza, mientras salía del sitio y apaga en ordenador. Se estiró perezosamente y regresó a la cama, volviendo a contar el infinito rebaño de ovejitas.
La mañana llegó tardíamente, o eso es lo que le pareció. Rápidamente se vistió y fue a desayunar, en la cocina se encontró a su madre y a su hermanita pequeña. Saludó a ambas con la mano y comenzó a tomar el desayuno sin ninguna emoción.
-¿Otra vez con insomnio?-preguntó la madre, apartando uno de los cabellos al joven.
-Sí. Lo intenté todo… pero tan sólo eché una cabezada de treinta minutos.
-¿Quieres que llame al colegio y diga que estás enfermo? Igual si descansas ahora, esta noche estés bien.
-No. El sueño no es acumulable y además, no quiero perder más clases. ¿Cuándo regresará papá?
Su madre se encogió de hombros y volvió a volcar la atención en la niña de dos años que jugueteaba con el desayuno. El estudiante terminó el desayuno, y salió del hogar, rumbo al instituto. Escuchó a alguien que le llamaba y giró. Era Riki, un amigo suyo, que solía ir a clases en bicicleta.
-Hola Dai-chan. Vaya, tienes un aspecto horrible, ¿una mala noche?
-Mejor no preguntes… y ya te dije que no me llames Dai-chan.
Riki soltó una carcajada descarada y caminó junto a Daisuke hacia el instituto. Riki tenía razón, no tenía un aspecto muy bueno. Estaba desganado, despeinado y bajo sus ojos había unas grandes ojeras. En sus mejores tiempos, antes de que le ocurriera esa pesadilla del insomnio, era uno de los chicos predilectos por las chicas, pero ahora se había ganado el mote de “tanuki” (mapache). No les culpaba, el ser humano era cruel por naturaleza y más cuando tenía una excusa para serlo.
Muchos profesores le llamaron la atención, ya que se dormía en las clases. Eso contribuyó a que su moral bajase mucho más y terminó de muy mal humor el día.
Por la tarde, se tomó una siesta tan grande que despertó a la hora de cenar. Y entonces comprendió, que le esperaba otra noche sin sueño. Otra asquerosa noche contando ovejas y dando vueltas en las sábanas. De nuevo, se fijó en el ordenador. “Seguro que Yoru no contestó”, pero aún así la curiosidad le picó y finalmente regresó al foro. Su corazón volvió a latir con fuerza cuando encontró la respuesta de Yoru:
Yoru dijo: “Gracias Hinode, me animó bastante tu respuesta. No fue un consejo como tal, pero consiguió que me tomara el insomnio con mejor humor. P.D: No te preocupes por que te llamen Tanuki, lo mapaches me resultan realmente adorables.
-¡¿Qué?!- tuvo que llevarse la mano a la boca, y miró muy sorprendido el mensaje. ¿Cómo sabía Yoru que le llamaban así?¿Sería alguien de su entorno?, sí, tendría que ser eso… pero, entonces ¿cómo sabía que él era Hinode?, no comentó a nadie el problema, ni tampoco dijo nada de lo del foro. ¿Qué demonios pasaba ahí?
Titulo: En la oscuridad todos los gatos son pardos
Tipo de fanfic: FO
Autor: Nappo
Serie: ninguna
Pareja: Es yaoi
Genero: drama-acción
Advertencia: Muerte de un personaje y Lemon
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Capítulo 1: Consuelo.
Era ya muy entrada la noche, un bulto se revolvía bajo las sábanas de una pequeña cama y de vez en cuando refunfuñaba. El joven salió de la “crisálida” que había formado con las sábanas y observó el reloj de mesa esperanzado: las 5:00. Suspiró y volvió a rotar sobre su costado, dando la espalda al reloj. No podía dormir, desde hacía varios días algo perturbaba sus sueños.
Cerró los ojos con fuerza y trató de luchar vanamente contra el insomnio. Visualizó en su imaginación la imagen de una valla y un corderito con lana esponjosa saltando la valla. Empezó a contar los corderitos, uno, dos, tres… al llegar al cordero numero veintitrés, empezó a dolerle la cabeza y se incorporó bruscamente apretando el puño. “Mierda, ya no sé que hacer… sino me duermo ahora, mañana tendré un sueño terrible”, pensó con agonía y volvió a mirar el reloj: las 5:45. Otro suspiró salió de sus labios y se levantó en silencio.
Caminó por la habitación, buscando el modo de distraerse y que poco a poco le entrara el sueño. Caminó hacia el cuarto de baño y se lavó la cara, aunque eso lo único que haría sería despertarle más… mantuvo la mirada fija en el espejo, observando con detalle las facciones de su rostro. Sus cabellos eran del color del fuego, ligeramente cortos y desordenados. Sus ojos tenían un color celeste, que a veces podían verse verdes y su piel era bastante pálida, como si siempre estuviese enfermo.
Se alejó del espejo, y regresó a la habitación, centrando la mirada en el ordenador que había en su escritorio. Cerró la puerta y encendió el trasto, desconectando el audio con rapidez. Se metió en internet y tecleó la palabra insomnio en google. Varias páginas aparecieron, la primera fue wikipedia y luego páginas de universidades, foros y demás sitios que informaban sobre la palabra insomnio. Pasó por alto muchas páginas, cuando de pronto su atención se detuvo en una: un foro que trataba de consejos. Leyó con atención un post de una persona en su misma situación:
Yoru dijo: “Estoy desesperado, hace tiempo que no puedo dormir, me paso las noches en vela y las mañanas durmiendo. Pensé que sería a causa del estrés, pero últimamente mi vida es muy tranquila. Puedo asegurar que mi carencia de sueño no es porque haya pasado un suceso trágico en mi día a día, pues como he dicho soy alguien bastante normal… por favor, ¿alguien puede echarme una mano?”
Nadie había contestado al post y dentro de poco cumpliría la semana. Misteriosamente el corazón del joven comenzó a latir con fuerza, pues encontró a alguien que estaba igual de desesperado como él. Un impulso saltó en su cabeza y le obligo a escribir una contestación, tal vez el tal “Yoru” no volviera a aparecer y no leyera la respuesta, pero eso no le molestaba, tan sólo quería exponer su mismo problema y comprender que él no era él único que no dormía esa noche en Tokio.
Se registró en el foro y pensó un instante el Nick. Nunca antes había entrado en esos sitios y nunca había pensado en ocultar su identidad, meditó el nombre de “Yoru” (noche), ¿Qué tal si él se ponía “Hinode” (amanecer)? Sonrió divertido y registró ese Nick. Una vez que le permitieron postear, buscó de nuevo el post de Yoru y cliqueó en el botón Reply.
Pensó durante unos instantes la respuesta, volviendo a repetirse la estupidez de sus actos, pero consolándose en que tampoco tenía mejor que hacer. Escribió con rapidez y tratando de que las teclas no sonaran mucho en el silencio de la habitación. Finalmente publicó el post y volvió a leerlo una vez se publicó:
Hinode dijo: “Te comprendo Yoru. Lamento no poder darte un consejo, porque yo tampoco puedo dormir desde hace tres días. Soy un estudiante y no llevo una vida ajetreada, tengo una familia normal y voy al día con los exámenes. No entiendo que es lo que me ocurre, pero cuando intento dormir, el sueño se niega a aparecer y me desespera… he ido ya a un psicólogo y me dijo que no luchara contra el insomnio, que simplemente me levantara y no me obligara a mi mismo a dormir, porque eso sería peor. Bueno, pues aquí estoy, me alegró mucho saber que no soy el único ^-^ Espero que hayas solucionado tu problema y si es así pásame la fórmula del sueño xD. Bueno, lo dicho Oyasuni!(Buenas noches)”
Volvió a sonreír y asintió con la cabeza, mientras salía del sitio y apaga en ordenador. Se estiró perezosamente y regresó a la cama, volviendo a contar el infinito rebaño de ovejitas.
La mañana llegó tardíamente, o eso es lo que le pareció. Rápidamente se vistió y fue a desayunar, en la cocina se encontró a su madre y a su hermanita pequeña. Saludó a ambas con la mano y comenzó a tomar el desayuno sin ninguna emoción.
-¿Otra vez con insomnio?-preguntó la madre, apartando uno de los cabellos al joven.
-Sí. Lo intenté todo… pero tan sólo eché una cabezada de treinta minutos.
-¿Quieres que llame al colegio y diga que estás enfermo? Igual si descansas ahora, esta noche estés bien.
-No. El sueño no es acumulable y además, no quiero perder más clases. ¿Cuándo regresará papá?
Su madre se encogió de hombros y volvió a volcar la atención en la niña de dos años que jugueteaba con el desayuno. El estudiante terminó el desayuno, y salió del hogar, rumbo al instituto. Escuchó a alguien que le llamaba y giró. Era Riki, un amigo suyo, que solía ir a clases en bicicleta.
-Hola Dai-chan. Vaya, tienes un aspecto horrible, ¿una mala noche?
-Mejor no preguntes… y ya te dije que no me llames Dai-chan.
Riki soltó una carcajada descarada y caminó junto a Daisuke hacia el instituto. Riki tenía razón, no tenía un aspecto muy bueno. Estaba desganado, despeinado y bajo sus ojos había unas grandes ojeras. En sus mejores tiempos, antes de que le ocurriera esa pesadilla del insomnio, era uno de los chicos predilectos por las chicas, pero ahora se había ganado el mote de “tanuki” (mapache). No les culpaba, el ser humano era cruel por naturaleza y más cuando tenía una excusa para serlo.
Muchos profesores le llamaron la atención, ya que se dormía en las clases. Eso contribuyó a que su moral bajase mucho más y terminó de muy mal humor el día.
Por la tarde, se tomó una siesta tan grande que despertó a la hora de cenar. Y entonces comprendió, que le esperaba otra noche sin sueño. Otra asquerosa noche contando ovejas y dando vueltas en las sábanas. De nuevo, se fijó en el ordenador. “Seguro que Yoru no contestó”, pero aún así la curiosidad le picó y finalmente regresó al foro. Su corazón volvió a latir con fuerza cuando encontró la respuesta de Yoru:
Yoru dijo: “Gracias Hinode, me animó bastante tu respuesta. No fue un consejo como tal, pero consiguió que me tomara el insomnio con mejor humor. P.D: No te preocupes por que te llamen Tanuki, lo mapaches me resultan realmente adorables.
-¡¿Qué?!- tuvo que llevarse la mano a la boca, y miró muy sorprendido el mensaje. ¿Cómo sabía Yoru que le llamaban así?¿Sería alguien de su entorno?, sí, tendría que ser eso… pero, entonces ¿cómo sabía que él era Hinode?, no comentó a nadie el problema, ni tampoco dijo nada de lo del foro. ¿Qué demonios pasaba ahí?

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solo por hoy no te golpeare Nappo hervivoro pero solo te dejare un recuerdito... - ordena a Hibaribird que picotee a Nappo hasta que esta satisfecha - OwO me gusta tu fic y por ello te doy el Sirope de oro como premio - una estatua de chocolate mordisqueado con papel color dorado es dejado en la picoteada Nappo.