Ya llevaba 35 minutos de retraso, debido a que la entrevista que previamente tenía agendada con el productor de "Woman´s Treasures", una revista femenina en cuyas páginas salían hombres con muy poca ropa (o nada de ellas) se había alargado aún más de lo previsto. Pero finalmente el contrato había sido firmado y él había accedido a un par de fotos completamente desnudo, después de todo, la suma a pagarsele sería considerable, y con ese dinero podría comenzar a ahorrar para comprarle su propio hogar a su sacrificada madre.
No le agradaba demasiado la idea de posar desnudo, debido al pudor que le caracterizaba, es por eso que solo había pedido como condición que su único fotógrafo fuese su amigo Bridget, o Bri, como solía llamarlo desde que se habían vuelto estrechamente unidos. Con él era el único que tenía la confianza de posar con poca ropa sin sentir vergüenza o alguna que otra lasciva mirada sobre su cuerpo, pues sabía por experiencia propia acerca del profesionalismo del joven fotógrafo.
Ahora tenía una sesión de fotografías de ropa interior masculina en que debía posar exhibiendo exclusivos y entretenidos modelitos de bóxers, slips y hasta delgados zungas y colaless con motivos divertidos para una famosa revista de ventas por catálogo. Soltó una risita al imaginarse los modelitos del catálogo pasado, en el que uno de ellos contenía unos graciosos dibujitos, pensando en que ahora no sería diferente. También tendría que hablar con él sobre las nuevas sesiones que vendrían ... y eso ya estaría un poquito más complicado.
Con aquellos pensamientos en mente llegó a la puerta del estudio fotográfico, que también era el dúplex que Bri compartía con su hermano, y en que ambos vivían solos. Tocó el timbre de la propiedad, sintiendo luego como la muchacha que hacía el aseo del departamento abría la puerta.
Lo hizo pasar, indicándole que Bridget se encontraba arriba, en en estudio, esperándolo con cara de pocos amigos mientras limpiaba las cámaras, y se despidió del joven, pues su jornada de trabajo había acabado.
Se sintió tremendamente culpable, pensando en como disculparse mientras subía los peldaños de la escalera hacia el enorme salón que era el estudio, y al entrar vio a Bri muy concentrado, limpiando una lente y dándole la espalda.
Carraspeó primero antes de hablarle, para no asustarlo, pues se veía demasiado imbuído en su trabajo.
- Ejem ... hola, Bri. Lamento el atraso, de verdad. La entrevista que tenía esta mañana se alargó más de lo que pensaba y .. bueno, luego te cuento los detalles, seguramente quieres empezar con la sesión de hoy ... me imagino que tienes a otros modelos esperando luego ... y ... lo siento, de veras. -
Intantaba sonreir, mientras se disculpaba, temiendo que cuando Bri volteara, no lo fulminara con la mirada.



