El olor a quemado y un suave chirrido hizo que su vista se desviara del rostro de su amado amigo hasta la cocina, en donde una negra humareda comenzaba a levantarse.
Aún aturdido por la cercanía de su rostro hacia el suyo, tardó un poco en reaccionar y levantarse tras él en dirección al desastre, tomando en el camino un pequeño extintor de incendios, quitando el seguro, aún medio atolonrado y dirigiendo la descarga química hacia la llamarada .... y hacia Bri.
- Oh!! Bri... lo siento!! Siempre meto la pata ... asshh!!! Estás todo blanco ... lo siento de veras!! Creo que la sopa ... nyaa!!! Creo que la arruiné. -
Miró a Bri, quien estaba todo cubierto de blanco polvo como nieve seca en su sweater y en la cara y quien ya le miraba con sus relampagueantes ojos entrecerrados, como dispuesto a regañarlo como cada vez que metía la pata hasta el fondo.
Pero no pudo evitarlo, y tras mirarlo unos segundos más, le entraron unas ganas incontrolables de reir a carcajadas, hacíéndolo sin pudor.
Rió hasta quedar casi tirado en el suelo, mientras sus azules ojos lagrimeaban, y su vientre bien formado aún bajo la bata de baño, se movía entre los últimos estertores de sus carcajadas.
- Ahh... Briggi, perdona, jajajajaja. Pero es que tu cara, jajajaja ... aahh, hace mucho que no reía de tal forma, jajajaja. -
Se logró calmar por fin y reparó en la sopa nuevamente, sintiéndose ahora culpable por arruinarla, pues se notaba que Bri se había esmerado mucho en prepararla.
Se mordió el labio inferior, y mirándolo con ojitos de perrito regañado bajo la lluvia, se le acercó, meloso.
- Briggi, mi amor ... lo siento. Arruiné tu sopa ... y olía tan deliciosa. Perdóname ¿si? Seguro que lo demás sabe riquísimo, y como es comida japonesa, tengo el acompañamiento perfecto. -
Sacó una botella de sake, mostrándosela a Bri y sabiendo lo mucho que le gustaba aquel fermento de arroz. Sirvió dos pequeños pocillos con la bebida, entregándole una a su amigo, intentando que el otro no se enfadara, viendo con humor las cosas, después de todo, había conseguido reir de buena gana, haciendo que su humor cambiara a uno mucho más optimista y feliz.
Aún aturdido por la cercanía de su rostro hacia el suyo, tardó un poco en reaccionar y levantarse tras él en dirección al desastre, tomando en el camino un pequeño extintor de incendios, quitando el seguro, aún medio atolonrado y dirigiendo la descarga química hacia la llamarada .... y hacia Bri.
- Oh!! Bri... lo siento!! Siempre meto la pata ... asshh!!! Estás todo blanco ... lo siento de veras!! Creo que la sopa ... nyaa!!! Creo que la arruiné. -
Miró a Bri, quien estaba todo cubierto de blanco polvo como nieve seca en su sweater y en la cara y quien ya le miraba con sus relampagueantes ojos entrecerrados, como dispuesto a regañarlo como cada vez que metía la pata hasta el fondo.
Pero no pudo evitarlo, y tras mirarlo unos segundos más, le entraron unas ganas incontrolables de reir a carcajadas, hacíéndolo sin pudor.
Rió hasta quedar casi tirado en el suelo, mientras sus azules ojos lagrimeaban, y su vientre bien formado aún bajo la bata de baño, se movía entre los últimos estertores de sus carcajadas.
- Ahh... Briggi, perdona, jajajajaja. Pero es que tu cara, jajajaja ... aahh, hace mucho que no reía de tal forma, jajajaja. -
Se logró calmar por fin y reparó en la sopa nuevamente, sintiéndose ahora culpable por arruinarla, pues se notaba que Bri se había esmerado mucho en prepararla.
Se mordió el labio inferior, y mirándolo con ojitos de perrito regañado bajo la lluvia, se le acercó, meloso.
- Briggi, mi amor ... lo siento. Arruiné tu sopa ... y olía tan deliciosa. Perdóname ¿si? Seguro que lo demás sabe riquísimo, y como es comida japonesa, tengo el acompañamiento perfecto. -
Sacó una botella de sake, mostrándosela a Bri y sabiendo lo mucho que le gustaba aquel fermento de arroz. Sirvió dos pequeños pocillos con la bebida, entregándole una a su amigo, intentando que el otro no se enfadara, viendo con humor las cosas, después de todo, había conseguido reir de buena gana, haciendo que su humor cambiara a uno mucho más optimista y feliz.




